Lo que Dios da … te quita dos veces
Cuando empecé este blog pretendía pásarmelo bien, en muchos casos pensando en decir auténticas barbaridades para entrener al lector, la realidad es bien distinta ya que muchas veces ésta supera la propia ficción.
Muy a menudo me pregunto por qué hacemos la vida tan complicada, nos quejamos que la vida es injusta sin embargo somos los primeros/as en actuar de formas que contribuyen a hacer este mundo así, yo naturalmente admito mis errores, pero Dios … que cruz me has clavado. A veces me da tanta impotencia que me hagas eso, ni que hubiera sido un niño/a malo/a, de acuerdo no voy a misa los Domingos, hubo un tiempo en que si lo hacía porque me gustaba y me sentía bien, pero ahora mismo no me apetece, eres verdaderamente cruel conmigo, me das un caramelo y antes que pueda abrirlo me lo quitas, mejor no me lo des.
La fortuitidad hace que cada cierto tiempo, años en la mayoría de los casos, conozcas personas un tanto especiales, al menos así lo crees y las llegas a considerar, otra cosa muy distinta es que terminen ocupando ese sitio, después de todo algunas de esas personas simplemente pasarán de largo, unas las recordarás con una sonrisa, inclusive sentirás cierta nostalgia por qué habría sido de ellas, otras preferirías ni acordarte por el regusto amargo que te recordarán, no es que sientas rencor por lo que te hicieron simplemente te da pena recordarlas, y por último quedarán esas personas que siguen a tu lado, que aún a pesar de los años siguen ahí, personas que muy posiblemente puedas contarlas con la mano.
¿Dónde estás tú?
Hecha esta introducción y sin mas dilación empiezo el relato de hoy:
Primer acto, Dios provee …
El azar, casualidad, coincidencia, destino llámalo como quieras, hace que conozcas alguien. Llegados a este punto cualquiera podría pensar en las intenciones de uno, sin embargo no es lo que uno pretende, ya que el motivo de ese encuentro fue totalmente arbitrario y por otros intereses, de hecho intereses pocos, salvo sentir la satisfacción de poder ayudar a alguien. La eventualidad es tan caprichosa que hace que incluso “olvides” ese contacto. Pero todo cambia un buen dia en el que te encuentras hablando con una persona con la que extrañamente coincides y te sientes tremendo cómplice, congenias y simpatizas como con pocas personas, y sin embargo en ese instante te das cuenta que te encuentras hablando con un desconocido/a, de hecho no sabes siquiera si era un chico o una chica o de dónde salió, sabes que no tiene mucho sentido pero afortunadamente existen los logs y terminas redescubriendo el origen de esa persona.
La discursión de eventos hace que en el breve transcurso de pocos días llegues a establecer una relación tremendamente cercana con ese individuo, te sueltas y confías ciertamente esto ni lo piensas, ni tu mismo/a lo terminas de comprender como puedes encariñarte de alguien en tan poco tiempo, no crees en las recetas mágicas, pero si tienes claro que una persona con esas cualidades, que además te hace sentir de alguna manera arropado/a y comprendido/a, es algo muy raro, lo sientes dentro de ti, sabes que es escaso, pero cuando reflexionas sobre estas cosas ya es incluso demasiado tarde, te encuentras atrapado en ese peligroso círculo, donde tus pensamientos conviven con su presencia, en tu mente, en tu hacer diario, en tus sueños, hasta en tu despertar, en tu levantar y sonreír al recordarla/o.
Segundo acto, Dios te quita …
Los acontecimientos giran, y giran, incluso en un momento que sientes mal presagio y en el que verdaderamente le dirías: “Por favor no vayas …”, pero cambias esa frase de tus pensamientos y confías en la sinceridad de las palabras que su boca y mano te transmitieron.
El desenlace predecible a estas alturas sólo es uno, y obvio por el título de este capítulo. Esa persona vuelve, pero ya no esa la misma, algo surgió y cambió lo que era tu diamante, tu tampoco eres nadie como para exigirle explicaciones, después de todo tampoco existía formalidad aunque hubiese cariño y parece lógico que eligiera lo conocido y cercano frente lo extraño por conocer y lejano.
Lo sé me van a tachar de incauto/a, inocente incluso imbécil podría bien servir, pero quién no solloza frente disgusto semejante, además de preguntarte mil veces “¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué diste alas a mis sentimientos?” Podrías haberlo hecho con cualquiera otro ser de este planeta que seguramente no te haya hecho nada, con el argumento que tampoco hizo nada para ti, o por contra hacerlo a alguien que te haya hecho algo para vengarte, pero irónicamente me toca a mi, que te conocí tan solo para querer ayudarte … es triste, muy triste y mas cuando se empañan tus ojos en lágrimas, y estas ruedan por tus mejillas. Raramente me aflijo tanto por alguien, incluso me sigo preguntando como es posible que me afecte tanto si hace nada no te conocía … Y quizás no seria tan consciente de esto, por lo que después sucedería.
Te levantas a las tres de la madrugada para ir al baño, sabes que en alguna ocasión has tenido mareos y al menos te da tiempo para sentarte o recostarte, pero en esa ocasión ni siquiera tienes tiempo, ves unas estrellitas y al instante caes desplomado, de no ser por el estruendo de tu caída nadie se habría enterado, después de todo tu familia duerme a esas horas. Para ti el tiempo en ese instante se ha detenido, para los que están cerca tuyo también por lo mal que lo llegan a pasar, la interminable espera de la ambulancia, y el ver que uno de tus seres queridos yace en el suelo no es precisamente agradable, tú naturalmente no te das cuenta de lo que ocurre, es como si estuvieras soñando.
Te despiertas, intentas entreabrir los ojos, lo primero que piensas Dios que dolor de cabeza y encima sientes como si te hubiera pasado una pisonadora por el pecho, ves a tu madre sentada que ni siquiera se ha percatado que abriste los ojos, tu en ese instante descubres que te encuentras a oscuras en un “box” de urgencias, ni siquiera la aguja hipodérmica que te clavaron para el suero te despertó, piensas que mal estaría … Después de todo eso de no comer papa en todo el día anterior no le sentaría precisamente bien al cuerpo. Tu madre te pregunta que como te encuentras, y para no preocuparla respondes con diplomacia, un poco aturdido/a pero bien, en ese instante entra el médico y después de escuchar una retalia de cosas que no terminas de comprender, toma el papel de lo que parece un electrocardiograma, se te queda mirando y seriamente te confiesa: “Chico/a tu presión está por las nubes y tu corazón parece el Dragon Khan ¿Te preocupa algo?” Tu con cara abobada y pasando la procesión por dentro respondes: “Erm … si, algo”. Luego no sabes ni cuantas horas han pasado, pero sientes ese desagradable olor de hospital que tanto cansa y quieres marcharte a casa, después de pasar toda la madrugada y mañana haciendo pruebas y esperando resultados, el médico te da la alta, porque están sin camas, e incluso tienen los “box” de urgencias llenos y como tu caso no es prioritario ni de gravedad te mandan a casa. Bueno a todo esto, ahora ya lo puedo decir me hicieron añicos mi corazón y entiéndase en doble sentido, pues esto jamás me había ocurrido, al parecer fue una arritmia leve. Pero estoy aquí para contarlo, mientras Dios quiera … ya se sabe que hierba mala nunca muere, el problema es que yo considero que de malo tengo poco, así que tengo muchos números ^,^
P.S.: No te quitaré ni pizca de razón Pati, aunque me duela reconocerlo es la verdad.



yo no voy a ayudarte.. porq no puedo. solo te he leido y kiero desearte lo mejor, a todos nos suceden cosas y debemos seguir adelante, este dolor debe durar dos dias y luego debes estar bien… besitos
me ha encantado,… en realidad te hospitalizaron?? esk no se si es una historia o es verdad. bueno wapeton espero que sigas escribiendo textos tan buenos como este.besos
Bueno, como amiga tuya te diré:
qué gilipollas eres
(desde el cariño, pero con toda la razón)