Empecemos … o al menos lo vamos a intentar

Bienvenidos/as al “Diario de una calamidad”. Antes que nada y para no dejar sin lugar a dudas, decir que calamitosus proviene del latín, veamos que nos dice nuestra querida RAE sobre la acepción de esta palabra con la que he bautizado este blog.

calamidad.

(Del lat. calamĭtas, -ātis).

1. f. Desgracia o infortunio que alcanza a muchas personas.

2. f. Persona incapaz, inútil o molesta.

En otras lenguas, igualmente encontramos significados como;

ruinoso, destructivo, desastre, miserable …

Tranquilos/as pronto entenderéis el porque de tanto catastrofismo, si es que se puede llamar así. Este blog en ningún caso pretende mostrar una métrica verdad, si que es cierto que en ocasiones llegaré a situaciones verdaderamente extremas, en las que uno puede perder el norte por no distinguir el límite entre la realidad, lo absurdo y la ficción, algunas de estas cosas serán ciertas, otras sencillamente fruto de mi imaginación, si queréis así entenderlo.

La vida hay que tomársela con gracia y aún en la adversidad luchar y tirar adelante, es por eso que uno de los propósitos de este blog es desahogarme, quitarme en cierto modo todo lo que llevo acumulado, y por ello utilizaré pequeñas narraciones, o no tan peques, que en adelante iré desarrollando. En este acto público no pretendo, ni humillarme, ni hacer sentir pena a nadie, sencillamente es una forma de demostrar que todo aquello que aquí plasme de una o otra manera ya forma parte del pasado, o al menos eso deseo, otro de mis deseos es que otras personas logren sentirse identificadas, si mas no, vean que no son las únicas con las que se han encontrado con situaciones parecidas y que en definitiva no estais solos/as, y si además a todo esto le añado una pizca de humor pues estará genial, pues muchas veces lo que uno necesita es sonreír.

Bueno y después de este parrafón si aún te quedan ganas de seguir leyendo, te invito a ello y que lo disfrutes.

~ por Neoshinji en 28 Mayo, 2008.

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