
Las ventajas que tiene un blog en internet, hoy en día, es que todo el mundo puede leerlo anónimamente, pensar, reflexionar e incluso opinar, pero eso es lo que menos me importa, lo que quiero es que todos sepan, el monstruo que se esconde en personas como tu, para que no caigan otros incrédulos, porque estar contigo es malgastar la existencia de uno y bastante corta es la vida humana como para ir perdiendo el tiempo como con seres como tu, que no son mas que inmundicia para este mundo.
Indagando en el diccionario, uno descubre que una de las acepciones que existe de vida es “Modo de vivir en lo tocante a la fortuna o desgracia de una persona, o a las comodidades o incomodidades con que vive“, nos quedaremos con las segundas partes, “desgracia de una persona o incomodidades con que vive”, definitivamente, la vida que me has dado, ha sido la mitad, porque la otra mitad no negaré que al principio y muy brevemente la conociese, pero después pasó a ser una verdadera desconocida a tu lado.
Hay momentos en los que uno preferiría abandonar esto que llaman “vida”, este malvivir, este sufrir continuo, dado que los instantes que uno roza la felicidad son tan escasos, o incluso brillan por su ausencia, este hecho seguramente no compensa todo lo demás y en verdad siento admitirlo, pero llegué a olvidar lo que significa ser feliz junto a ti.
De hecho cada vez es más habitual encontrarse con una vida llena de mierda, donde la gran mayoría de tu alrededor actúan movidos por intereses propios, incluso aquellos por los que tu darías tu brazo, pero no importa … total andan pisando al personal, mostrando una fachada en la que aparentan ser lo que no son, conformada por una consecuencia de casualidades, hechos y caprichos que hacen la existencia miserable, triste, después de todo tu vida a ojo de los demás no vale mucho más que un vale descuento caducado, así es la vida, así es la subsistencia infeliz y pobre, despreciable hasta tal punto que aborreces como llegan a valorar tu propio ser, así es.
Me importa bien poco si llegas a leer esto, no lo hago por ti desde luego, por una vez pensaré en mi, por una vez quiero ser yo el centro de atención, algo que siempre fuiste tú. Habiéndote entregado todo lo habido y por haber, tu mezquina persona, que recibe y no para de recibir, ansiando siempre más, como si de un agujero negro se tratase, que todo lo traga, y que a pesar de todo es incapaz de saber apreciar, ya no sólo los gestos, sino también los sentimientos, y eso es lo más grave. Aún viendo que el otro es capaz de deshacerse en cuerpo y alma, y tu saber conscientemente que serías incapaz ni siquiera de levantar un miserable dedo, si él lo necesitase, así eres, así te mueve tu naturaleza, que en algún momento iluso de mi pensé que podría ayudarte a cambiar, con tan mala fortuna que caí presa de ese círculo vicioso del que te alimentas como una chupasangre, un ser tan vil que raramente muestra ningún remordimiento. Jugando en todo momento al perro del hortelano, siendo una verdadera arpía que te sirves únicamente para tus intereses, sin pensar en el daño que puedas hacer a los demás.
Reprocharme las decisiones que ya tomé no tiene mucho sentido a estas alturas, sin embargo, lo que más me duele es que aún a pesar de ver que tu actitud no cambiaba en absoluto me fijé ayudarte, yo te apoyaba, te escuchaba y removía mar y tierra si era necesario para ayudarte, sin embargo cuando yo te necesitaba NUNCA estabas, ahora me doy cuenta y me arrepiento, porque todo ese tiempo que tan bondadosa y alegremente te brindaba caía en saco roto, ese valioso tiempo de vida que has sido incapaz de valorar, y todo por una relación que no llevaba a ninguna parte, por tus indecisiones, por tus intereses en el fondo, que lástima que en mi inocencia creí poder ayudarte para ser mejor persona, pero tampoco lo supiste valorar.
Me repugna, me entran arcadas y verdaderamente siento asco por darme cuenta de como eres, lástima que para todo esto hayan tenido que pasar estos años.
Dicen que los vampiros no existen, que son mitología, pero yo puedo afirmar que he conocido a uno, que aunque dificilmente vaya a afirmarlo o admitirlo, lo es, con su forma de actuar y de hacer hacia los demás. Y es que se bien que ni mucho menos soy ni seré perfecto, pero si soy consciente de que un egoísmo desmesurado como el tuyo no es ni sano, ni natural, para los que te rodean, pues todo lo contrario, lo único que consigues, es despertar la frustración en los demás cuando no tienen la culpa, incluso hacerles sentir inútiles. Incapaz de ponerte en la piel de los demás, porque lo primero eres tú, y lo último sigues siendo tú sin ni siquiera molestándote a comprender que una persona en su sano juicio se desquiciaría de vivir una situación así. Un egocentrismo, que no muestra nada más que el puro desprecio que sientes hacia los demás, todo esto naturalmente adornado con una buena dosis de hipocresía.
Canallas como tu que SÓLO QUIEREN RECIBIR y que de ningún modo e intención se plantean dar, chusma que no tienen ni inquietudes, ni reparos en aceptar cualquier regalo material o inmaterial, aún sabiendo que jamás harán lo mismo por la persona que se lo entrega.
A lo largo de mi vida, en raras ocasiones me reproché haber hecho algo, pero haberte conocido fue un caprichoso y maldito error, pero más aún el haber reincidido a lo largo de estos años sin reaccionar.
Ya termino, pero no sin antes admitir en cierto modo que sólo existiría un motivo por el que me apetecería que estuvieras leyendo esto, y no es otro que, desparece de una vez por todas de mi vida, deja ya de hacerme daño, ahórrate esa basura que a ti te sirve de algún modo para no sentirte tan culpable, si hubieses sido más justa conmigo ahora no te sentirías así, búscate a otro imbécil atontado al que enredar, búscate a otro tipo que te aguante tus ñoñerías de niña engreída consentida y egoísta, y si lo encuentras, pues reza porque te aguante, ya que de mi sangre no vas a beber más execrable anélida.
“気持ち悪い。” (“Kimochi warui”).
Comentarios recientes